lunes, 20 de agosto de 2012

Campamento de verano


    EFÍMERO. Esa es la palabra que define mi paso por el campamento de verano. Después de cuadrar mis vacaciones, deber favores en días libres y tener la ilusión de un niño...una gastroenteritis acabó conmigo ya el primer día. En el segundo ya me vino a buscar mi señora con un cargamento de aquarius.
 
    Con lo cual os puedo contar  el periodo de tiempo que aguantó mi estómago. Cabe decir que supongo que  la enfermedad ya la llevaba puesta y esperó a manifestarse después de llegar al campamento, por lo que el tiempo que estuve allí me mantuve con agua.

    El sitio era más accesible que en el anterior campamento. Salías directamente de un pueblecito y ya te metías en el bosque. Un pequeño sendero en bajada te llevaba a la zona de la cocina y del material. A partir de  área, digamos principal, a bastante distancia, se encontraban las distintas ramas. Puedo decir que era una buena caminata llegar a tropa o a clan. Pero es necesaria esa distancia para que cada rama tenga su propia intimidad.

   Los que íbamos para cocina nos pusimos a ordenarla y ponerla en funcionamiento bajo la dirección de Emilia.

     Tengo que decir que tanto Emilia como mis compañeros en cocina, Jose y Bea, son unos fenómenos con los que estuve muy a gusto.


    Estando allí, desde el minuto uno se ve como crece el campamento, es tremendo ver como todo evoluciona con mucha fluidez. Desde la primera charla para establecer unas normas, hasta las risas mientras montan los distintos lugares del campamento, como la biblioteca, la enfermería o el comedor, todos trabajan como hormigas perfectamente coordinadas. Aquí os pongo unas fotos de cómo se fue montando el comedor.



(Aquí el comedor ya montado).







    Cada scouter tiene su función en el campamento, a parte de la educación de los chavales. Por ejemplo, en esta foto vemos al encargado de grasas y mangueras. Iván tuvo bastante trabajo pues teníamos problemas con el agua que se vertía sin control.














   También los chavales tenían su función, unos servían la comida y a otros les tocaba fregar como podéis ver en la siguiente foto.





    Vamos, que  el campamento es una máquina perfectamente engrasada para la educación, trabajo y risas de todo aquel que allí habita.

    Durante la comida del primer día, Martín (director del campamento) nos explicó a todos las normas del campamento para una buena convivencia.


  
    Después se continuó con el montaje del campamento. Quedaba mucho por hacer, había que montar nuestras tiendas, mochileros, los bancos en manada, etc.







    Y cuando ya estaba casi todo acabado, los chavales de manada se tomaban un descanso.





     Hasta aquí llegué yo, jajaja. Pero todo continuó y el día de padres mi mujer me trajo buenas fotos e historias para poder contaros.
   Por supuesto el día de padres, los chavales estaban cansadísimos y muchos de ellos aprovechan para descansar en cualquier sitio.





    En el tablón siempre tenían adivinanzas y juegos.




    Tambien tenían en la campa , numerosas actividades deportivas. Voleyball, natación...







     Aquí vemos distintas construcciones hechas por los chavales.

 
          El tropanic, balsa realizada por los chicos de tropa

                                                                                    Tienda de clan elevada

                                                               Mochilero de clan.





Tobogán de tropa.

     En la segunda semana el campamento queda vacío, cada rama tiene su propia actividad y la de manada es hacer una ruta. Aunque es agotadora, los chavales lo pasan estupendamente, ya que duermen a la intemperie viendo el cielo estrellado y porque suelen tener su recompensa como ir a la piscina o visitar el museo de petroglifos.



                                      Aquí vemos el resultado de la ruta, jajaja.




   Ya para despedirme, lo hago cumpliendo una promesa. Una foto de nuestro Baloo en perfecto estado de revisión a la llegada al campamento.


    Eso sí, seguro que esta foto no tiene nada que ver con el estado en el que abandonó el campamento...tengo que buscar alguna foto.